El blog de Aurelio Asiain

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Categoría: mujer

Maxine W. Kumin: Después del amor

DESPUÉS DEL AMOR

Los cuerpos recobran sus límites.

Así estas piernas, mías.
Tus brazos te devuelven a ti mismo.

Nuestros dedos cucharas, nuestros
labios se pliegan a sus posesivos.

Los sábanas bostezan, una puerta
mal cerrada golpea sin por qué

mientras de lo alto cae el sonsonete
monótono de un avión.

Nada ha cambiado,
pero en cierto momento

el lobo, el intrigante lobo
a las puertas del yo

bajó la guardia y se durmió.

*
MAXINE W. KUMIN (1925-2014)
Versión de A. A.
El original, aquí.

Un estanque

Lodoso estanque
tras una inundación
es mi cerebro.

Peces multicolores
allí se agitan: voces
apenas dichas.

Como a faroles
flotantes que se alejan,
desde la orilla

los ve una leve
muchedumbre tranquila:
algas marinas.

MITSUI FUTABAKO / a.a.

Ni la regularidad estrófica ni las rimas ni la puntuación están en el original de la poeta japonesa (1918-1990), que puede leerse aquí: son antojo del traductor.

El primer eslabón es la lujuria

LUJURIA

Son siete lenguas, son catorce manos
que se deslizan por tus cavidades,
son los insectos bajo las ciudades,
son las agujas de los cirujanos.

Una mujer con pechos soberanos,
un calabozo en territorio de Hades
en que flagelan pieles las deidades
y se someten mudos los profanos.

Ella se desvanece en la cadencia
irregular de las acometidas,
en la lujuria hirviente con que piensa

en esas lenguas, en la penitencia
de los esfínteres, en las heridas—
las simetrías de la noche extensa.

*

Este soneto de Pedro Poitevin (@poitevin en Twitter) es el eslabón inicial de una cadena de quince sobre los siete pecados capitales en la que al último lo forman los versos iniciales de los catorce anteriores. Aquí está el resto.

Lujuria

Pieter Brueghel el Viejo. Los siete pecados capitales: La lujuria.