El llano sentido de las cosas

Ya caídas las hojas, regresamos al llano
sentido de las cosas. Tal si hubiéramos
llegado al fin de la imaginación,
inanimada en un saber inerte.

Es difícil aun elegir adjetivo
para el soso vacío, la tristeza sin causa.
Ya es la gran estructura una casa ordinaria.
Ningún turbante pasa por los menguados pisos.

Nunca el invernadero se vio tan despintado.
Cincuenta años inclinan la chimenea a un lado.
Falló un tremendo esfuerzo, una repetición
en la repetición de hombres y de moscas.

Pero también había que imaginar la ausencia
de la imaginación. El gran estanque
y su sentido llano, sin reflejos ni hojas,
ni fango, ni el cristal de agua sucia, que expresan

el silencio ese, sí, el de rata al acecho,
el gran estanque, su derroche de lirios, todo
había que imaginarlo: conocimiento inevitable;
como algo necesario requiere, requerido.

WALLACE STEVENS
Versión de A. A.