El blog de Aurelio Asiain

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Etiqueta: poesía

Otra noche en ruinas

1
Cuando anochece
la niebla se hace oscura en las colinas,
púrpura de lo eterno,
pasa un último pájaro
flop, flop— que adora
solo el instante.

2
Hace nueve años,
en un avión toda la noche en tumbos
sobre el Atlántico,
pude ver, encendida
por los rayos que le salían,
la cara de mi hermano en una nube
que miraba hacia abajo en el azul,
instantes del Atlántico
a la luz de un relámpago.

3
A veces me decía:
“¿Para qué sirve un día?
Esa hoguera que enciendes en la cima
de la desesperanza
podría iluminar el cielo inmenso,
aunque para incendiarlo, es cierto,
tendrías que arrojarte tú a las llamas…”

4
Se rasga el viento en los aleros
de estas ruinas, vacío,
flauta fantasma de los ventisqueros
que afuera en la tiniebla se levantan:
barrancas invertidas donde barre
la noche nuestras alas arrojadas,
nuestras plumas manchadas por la tinta.

5
Escucho.
No oigo nada. Solo
la vaca, la vaca
de este vacío, mugiendo
hasta los huesos.

6
¿Es eso un gallo?
Revuelve
la nieve
buscando
un grano.
Lo encuentra. Le saca llamas.
Se agita. Cacarea.
Brotan
de su frente las llamas.

7
¿Cuántas noches le tomará
a uno como yo aprender
que al fin no estamos hechos de ese pájaro
que se lanza a volar de sus cenizas,
y que nosotros,
cuando entramos en llamas, no tenemos
más trabajo que abrirnos
y ser
las llamas?

GALWAY KINNELL 
Versión de A. A., también aquí

Prodigio


Crecí inclinado
sobre un tablero de ajedrez.

Adoraba la frase jaque mate.

Mis primos parecían preocupados.

Era una casita cerca
de un cementerio católico.
Los aviones y los tanques
sacudían los cristales.

Un profesor de astronomía,
ya jubilado, me enseñó a jugar.

Debió de ser en 1944.

En el juego que usábamos
casi estaban del todo despintadas
las piezas negras.

El rey blanco había desaparecido
y hubo que reemplazarlo.

Me han dicho, pero no lo creo,
que ese verano vi colgados
de los postes del teléfono.

Me acuerdo de mi madre
tapándome los ojos.
Sabía sumergirme en un instante
la cabeza debajo de su abrigo.

También en ajedrez, me dijo el profesor,
juegan a ciegas los maestros,
y los grandes en varias
partidas simultáneas.

CHARLES SIMIC 

Versión de A. A. El original, aquí.

Adonis: Polen

Antes que despertara el sol de hoy
la violeta de casa partió con su valija
y tomó luego el tren del aire

*

Mi vida, aquí y ahora,
escala de peldaños que reposan
sobre la masa de la muerte.

*

El sueño abre su puerta a los amantes,
que le prometen ir
y nunca llegan.

*

La luz, que tiene rostro,
no tiene entrañas.
Lo oscuro tiene entrañas
pero no rostro.

*

En el amor, su primera morada,
el tiempo se pasea con un cuerpo de rosa,
con cuerpo de luz las rosas.
En el tiempo, su otra morada,
el polvo se pasea con pies de viento,
con pies de polvo el viento.

*

Su tiempo en ella es un espejo y sólo
lo habitan los perfiles de sus sueños.

*

¡Qué marítima en ella la pereza!
Baja de la calesa de las olas
y se entrega a la arena.

*

Abre los brazos,
me gusta ver temblar en ellos
mi memoria.

*

Los árboles disfrutan escuchando el espacio.
Así pega la oreja el árbol
contra el pecho del viento.

*

Esta luz que me alumbra sin cesar
es siempre niña.
Es mujer y por donde vaya,
corre la noche detrás de ella.

*

La historia se asienta en la cabeza de los hombres
y hace descender su verdad
por peldaños de sangre.

*

¿Qué le pasa a esa rosa?
Comenzó a marchitarse
apenas fue tomada por el sol.
¿Será la amante de la noche?

*

Llegó una mariposa a casa de la luz.
Tendida contra el fuego, entre sus dientes,
quiso aquello que la consume. ¡Cuántos
crímenes tuyos, luz, que no querrías!

*

Hacemos con la lengua la elegía de las cosas.
¿Con qué se hace la elegía de la lengua?

*

Recuerda que el otoño
no puede llegar hasta ti
antes de haber vivido las vacaciones del verano.

*

Yo retenía al sol por el tobillo
cuando salía de su noche:
fue el momento más bello de mi infancia.

*

Soñar no basta;
además, hace falta que sepas
cómo ofrecer a tus sueños un lecho.

*

En política, más te vale
decir: “la luna es una cesta
que mañana estará llena de pan y frutas”
y no “la libertad es una mujer que se divorcia”.

*

Me gusta el buen enemigo.
No me despierto del todo
más que en su cabeza.

*

¡Qué dulce es esta vela!
Para dar sus adioses a la noche
debe siempre enjugar sus lágrimas.

*

Nombro la nada y recompenso a la vida.
Así la poesía le habla al poder del tiempo.

*

Lo recuerdo: en mi infancia
era color de luna nuestro pueblo.
Al despertar,
se echaba una silla a las espaldas
para que el sol pudiera sentarse.

*

Cada noche la tristeza pone una lámpara
en la cabecera de la alegría
y descifra la historia del amor.

*

El aire, un caballero.
El polvo, el más vivaz de sus caballos.

*

No he abierto mi corazón
a la hospitalidad de la muerte.
Quizá sea que ignoro siempre la vida.

*

Todo lo que resta de lo que he conocido
se convierte para mí en tinta.
Podría entonces escribir mis escombros.

*

El polvo dejó pasos
sobre una cima a la que llamo: mi infancia.

*

El día, una semilla que se eleva
en el campo de la noche.
Dame, oh tiempo, la cabeza que perdiste
y te daré el cuerpo que buscas.

*

La naturaleza no envejece
salvo en una cosa: las palabras.

*

Toda una noche, el viento guardó sus manos
posadas en el árbol frente a casa,
como si el árbol fuera mi cuerpo, mis miembros.

*

El perfume se agota al salir de la yema.
¿Por eso huye sin retorno?

*

El tiempo olvida su lengua
cuando el cuerpo se pone a hablar.

*

En nuestro pueblo el aire es un poeta errante.
Ahí están las ventanas que lo escuchan.

*

Va y viene el árbol,
pero en su sombra.

*

¿Tú no hablarás, oh muerte?
Mira a tu hermana la vida:
ella tiembla también por tu silencio.

*

Cada día el sol deja cartas
en el borde de mi ventana.
Sólo la noche puede leerlas.

*

Le doy gracias al tiempo,
que me toma en sus brazos
y borra tras de sí el camino.

* * *

Wiki: Adonis (Siría, 1930)

Corregí mínimamente la versión publicada en Vuelta, 209, abril de 1994, hecha sobre la versión al francés de Claude Esteban en Memoire du vent (Poèmes 1957-1990), Gallimard, 1991.

¿Qué es la divinidad?

Tomatoes on the master ceramist's table

¿Qué es la divinidad si solo puede
venir en sueños y calladas sombras?
¿No hallará en la amistad del sol, la fruta
acre y las verdes alas encendidas,
o un bálsamo o belleza de la tierra,
cosas que proteger, una idea del cielo?
La divinidad debe vivir en ella misma:
la pasión de la lluvia, la emoción de la nieve;
la queja en soledad o el júbilo sin freno
en los bosques en flor; emociones a ráfagas
en caminos mojados en las noches de otoño;
todo el placer y todos los dolores, y en mente
el tallo del verano, la rama del invierno:
son estas las medidas a su alma destinadas.

WALLACE STEVENS
versión de A. A.
— Aquí, el original y la traducción más literal de J. M. Ridao

De Marina Tsvetaeva a Ana Ajmatova, por Dmitri Shostakovich

El sexto de los Seis poemas de Marina Tsvetaeva de Shostakovich es el dedicado a Ana Ajmátova. La traducción del poema, que podría sin duda mejorarse, esta tomada de esta página, donde hay otras debidas a Severo Sarduy.

A Ajmatova

¡Oh musa del llanto, la más bella de las musas!
Oh loca criatura del infierno y de la noche blanca.
Tú envías sobre Rusia tus sombrías tormentas
y tu puro lamento nos traspasa como flecha.

Nos empujamos y un sordo ah
de mil bocas te jura fidelidad, Anna
Ajmátova. Tu nombre, hondo suspiro,
cae en un hondo abismo que carece de nombre.

Pisar la tierra misma que tú pisas, bajo tu mismo cielo;
llevamos una corona.
Y aquél a que a muerte hieres a tu paso
yace inmortal en su lecho de muerte.

Sobre esta ciudad que canta brillan cúpulas,
y el vagabundo ciego canta loas al Señor…
Y yo, yo te ofrezco mi ciudad con sus campanas,
Ajmátova, y con ella te doy mi corazón.

Versión de Monika Zgustová


					

Otro y el mismo lance de dados dos veces

Encontró Julian Herbert en YouTube dos versiones musicales de Un coup de dés jamais n’abolira le hasard, el poema de Stéphane Mallarmé: una de Michalis Pichler, que en 2009 perforó con el texto del poema un rollo de papel para pasarlo por una Pianola Metrostyle Themodist de The Aeolian Company, NY 1910, conservada en el Musikinstrumenten-Museum de Berlín, y una “traducción fonográfica” hecha con no sé qué método y de autor no identificado, y puso el enlace a las dos en un mismo tuit y a mí se me ocurrió escucharlas juntas, lo que crea un efecto curioso. Hay otras versiones en YouTube, claro, y el poema completo no es difícil de encontrar en la red, en la versión original en francés y en traducción.