El blog de Aurelio Asiain

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Cinco de @jgrillo310 (John Grillo)

 

Instagram: @jgrillo310

Wikipedia: John Grillo

Gerardo Deniz: “El palíndromo es un dios”

—Según el poeta Josué Ramírez, cierta vez le escuchó decir, refiriéndose al palíndromo: “Es un dios”. ¿Qué quería decir con esto?
—Quise referirme con estas palabras al hecho de que una curiosa fuerza parece ayudar (o impedir) a la capacidad de escribir palíndromos: hay gente de todas clases y niveles a quienes, sencillamente, los palíndromos no se les dan. En cambio, a otras personas les resulta posible salir del paso con decoro. Es interesante ver la clase de churros a que este fenómeno (o lo que sea) conduce. Por supuesto, la cumbre la alcanza Darío Lancini, como en todo lo que tiene que ver con palíndromos. Pero, además, el dios del palíndromo es tan indefinible como eficaces son sus resultados. Y eso es todo.

 

Gerardo Deniz, en entrevista con Fernando García Ramírez: Letras libres, septiembre de 2004

 

El valle de los muñecos

Dos cartas y un pastelazo

El 18 de abril de 1971 Robert Bly publicó en New York Times Book Review una reseña de Configurations, la antología de poemas de Octavio Paz aparecida en New Directions. Mereció la siguiente carta de Donald Keene:

El Editor,
New York Times Book Review,
229 West 43 Calle
Nueva York , N. Y. 10036

Muy señor mío:
Leí con consternación la reseña indigesta de Configurations de Octavio Paz escrita por Robert Bly. Revela más de lo que la mayoría de los lectores quisieran saber sobre Bly pero casi nada, lamentablemente, sobre su pretendido tema: la poesía de Paz. No hace falta decir que lo obtuso de Bly no puede disminuir la importancia de Paz, pero es difícil para un admirador de la poesía de Paz no manifestar indignación. Dejo a los numerosos poetas norteamericanos que han declarado públicamente su deuda con Paz que revelen la seriedad con que planean tomar la advertencia de Bly sobre quedar “entrampados en los escenarios literarios hispanoamericanos”. Puedo decir —y Bly lo habría dicho si hubiera leído a Paz con cuidado— que Paz es, entre los poetas, el menos limitado por los rasgos idiosincráticos de un país o una civilización. Su poesía escrita en la India, generosamente representada en Configurations, ciertamente no está limitada por la “modernidad Hispano-Americana” de la que Bly se burla. Paz, de hecho, no sólo tiene un conocimiento extraordinario de la poesía india, china y japonesa, sino que ha hecho de estas tradiciones un elemento vital de su propia poesía. Bly obviamente desconfía de la experimentación literaria y, al parecer, no aprueba ningún tipo de poesía que no salga “de las entrañas”. Tiene derecho a sus prejuicios, pero lo descalifican como reseñista de un poeta que, diga lo que diga Bly, está “pensando de verdad” cuando escribe, y en una escala que debería haber movido a Bly a guardar un respetuoso silencio.
Muy cordialmente,
Donald Keene

No fue la única respuesta. Los ocho miembros del Chicago Surrealist Group le escribieron a Bly esta carta abierta:

Desde hace tiempo estamos perfectamente conscientes de que usted está entre los más despreciable de los cerdos; un enemigo de todo lo que es importante para nosotros en el mundo —el amor y la libertad, por ejemplo—; un cretino reaccionario particularmente repugnante que no merece más que ser empujado a la tumba, junto con esos ejercicios de estupidez imperdonablemente mierdas que su vanidad enfermiza lo ha llevado a confundir con la práctica de la poesía.
Pero su reseña de la poesía de Octavio Paz… excede los límites de nuestra resistencia.
Si alguna vez nos lo topamos en persona, nos proponemos corregir esa reprensible afrenta, que es la medida de su vileza.
La venganza será nuestra, pase lo que pase.

Cinco años después, durante una lectura de poemas en Chicago, Bly recibió un pastelazo en la cabeza, y una lluvia de harina y macarrones (cf.).


Octavio Paz, el diplomático

El título de este documental de Dinorath Ramírez para Canal Once es meramente “100 años de Octavio Paz”. El que le pongo a esta entrada es el que usó Jesús Silva Herzog-Márquez en su blog.

Tomás Segovia por Tomás Segovia

Documental sobre el escritor Tomás Segovia realizado por Francina Islas para TV UNAM.

The Tsunami and the Cherry Blossoms

El aire

Un cuerpo vivo aunque intangible el aire,
en todas partes siempre y en ninguna.
Duerme con los ojos abiertos,
se acuesta entre las yerbas y amanece rocío,
se persigue a sí mismo y habla solo en los túneles,
es un tornillo que perfora montes,
nadador en la mar brava del fuego,
es invisible surtidor de ayes,
levanta a pulso dos océanos,
anda perdido por las calles,
palabra en pena en busca de sentido,
aire que se disipa en aire.

OCTAVIO PAZ,
fragmento de Pasado en claro

¿Dónde comienza el cielo?

CIELO

¿Dónde comienza el cielo?
¿En el aire en que vuelan las cometas?

A los ojos ocultas,
maduran en silencio ciertas frutas.
Es ya del cielo lo que las rodea.

 

JUN TAKAMI (1907-1965)
/ Aurelio Asiain

*

Carballo en viaje de remolque

EL ARTE DE CONVERTIR SOLAPAS EN MINIFALDAS

En la colección de Nuevos escritores mexicanos del siglo XX (no confundir con los nuevos del siglo XV) acaba de aparecer el libro correspondiente a Sergio Pitol. Su texto, del que no nos ocuparemos, queda sumido en un fenómeno general que merece analizarse. ¿Qué sentido tiene que en libros de 64 páginas haya previas presentaciones del autor, si se supone que va a presentarse a sí mismo, y sobre todo si el presentante del autopresentante es invariablemente la misma persona, aunque no tenga nada especial que decir?
La situación se vuelve caricaturesca cuando, además, la presentación de Emmanuel Carballo cita párrafos enteros del mismo Pitol. Como si fuera poco: párrafos donde Pitol se presenta a sí mismo. ¿Cómo se justifica entonces que no se presente solo? Quizá porque Carballo sabe aprovechar el trabajo de Pitol mejor que Pitol: usó esos párrafos en 1959, en 1965 y en esta nueva publicación, que no excluye la publicación aparte en algún suplemento, ni la Grandiosa recopilación de eminentes prólogos a escritores presentados por si mismos que pronto será anunciada.
Hasta el juicio de la obra de Pitol se hace con párrafos de Pitol. Con su grano de sal por supuesto, que es el toque que hace valer los párrafos ajenos, porque es sabroso y de propia cosecha: “En esta carta, Sergio Pitol ve su obra con justeza”…
Carballo ha descubierto algo importante para vestirse con todo libro que se publique en Mexico: la minifalda critica. Es un hábil trabajo de confección que consiste, no en reducir a lo esencial un buen estudio crítico, sino en extender una solapa con retazos de ropa usada hasta que llegue casi a las rodillas. No se vaya a creer con esto que Carballo dispone sus rodillas para doblarlas ante el escritor. Aunque su “critica” es positiva y laudatoria, como todas las solapas lo son, es ambivalente: se inclina ante el Nuevo Valor come quien otorga el Éxito.
La ambivalencia tiene sus ventajas. Si la situación fuese que Carballo es un gran escritor que se arriesga por un desconocido, no sería digno de tan gran escritor beneficiarse por eso. Se supondría que estaba hacienda un favor al escritor y un servicio a los lectores, y que su testimonio no estaba en venta, como los del tipo: “Yo también tomo Nescafé”. Pero ni sus servicios son gratuitos, ni Pitol, ni Elizondo, ni Sainz, ni Monsiváis, ni Leñero, necesitan su aval. El que los necesita para figurar es, precisamente, Carballo.
Por otra parle, si la situación fuese que Carballo trabaja en la editorial y redacta sus solapas, con las cuales se gana la vida, con todo derecho, no sería normal que las firmase. Es normal que las solapas sean el grueso de los anuncios de una editorial pera no que sean el grueso de las obras completes de un escritor. Cuando un escritor trabaja en escribir solapas, no se digna firmarlas. Las considera un trabajo servil, no un generoso aval firmado libremente y por cuenta propia.
¿Pero no es más bonito cobrar por acreditarse como Gran Acreditador, aprovechando el viaje de remolque en libros ajenos?

GABRIEL ZAID, 1966. Recogido en Cómo leer en bicicleta.

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