El blog de Aurelio Asiain

Todo lo que está aquí ocupa más de 140 golpes de teclado.

La llave

Perugino: Cristo le entrega las llaves a San Pedro. Capilla Sixtina, 1481-82


LA LLAVE

La puerta
al huerto amurallado, ese lugar
en el que nunca he estado,
se abrió

con un sencillo giro
de la llave
que todos estos años
he cargado conmigo.

ROBIN ROBERTSON / a.a.
De Hill of Doors (2013), en Sailing the Forest: Selected poems, que salió hoy a la venta.

Tres poemas de Nathalie Handal

GAZA

En la pequeña franja
agujeros oscuros tragaban corazones
y un niño le dijo a otro
aguanta la respiración
cuando el viento nocturno
ya no sea el país de los sueños


GENTE DE GAZA

Morí antes de vivir
Viví una vez en una tumba
que no es bastante grande, ahora me dicen,
para todas mis muertes


PIECECITOS

Una madre ve a otra
—un mar de cuerpecitos
quemados o decapitados
las rodea—
y pregunta:
¿Cómo lloramos esto?

Trad. a.a

Three Poems for Gaza, aparecieron el 29 de julio en World Literature Today

Herzog y Deltoro: pollos y gallinas

Jesús Silva-Herzog Márquez nos recordó hace días una entrada de su blog que señalaba el video en que Werner Herzog despotrica contra los pollos,

Werner Herzog on Chickens from Tom Streithorst on Vimeo.

y a mí, como la primera vez que lo vi, me recordó los poemas de Antonio Deltoro sobre las gallinas en su primer libro, Algarabía inorgánica (una plaquette de La máquina de escribir de Federico Campbell que fue también el primer libro sobre el que escribí una reseña, en 1979):

ÁNGELES COBARDES

Tienen alas y no vuelan. Su mirada estúpida y cruel, su grotesco y ridículo estar aquí. Desterradas del infierno, insoportable su mezquindad para los seres grandiosos y soberbios. Ángeles caídos con las alas atrofiadas por la impotencia. A ciegas, sin saberlo, buscan con el pico sus infernales orígenes. Condenadas por su cobardía a la superficie, llevan en su carne, carne de gallina, el castigo. Muchedumbre de soledades en el corral que en venganza se matan a picotazos. Demonios desterrados, ángeles caídos, tienen alas y no vuelan, condenados por su cobardía a la superficie.


NOCTURNO DE LAS GALLINAS

En el corral vecino matan a una gallina. ¿Cuántas habrán muerto esta noche? Ahora es un cerdo el que se queja del cuchillo. Noche de insomnio en la que se adivina entre las mantas la intemperie del frío. Noche en la que la muerte se cuela, entre las mantas, como un anticipo.

Ayer mismo, mientras cenábamos entre muchachas rubias, en la mesa vecina, el silencio y el grito se daban de picotazos. Una pareja ya metida en la edad, se clavaba una y otra vez en la náusea y en el infarto. Él, rojo, gritaba con los ojos inyectados, llenándose el buche con grandes trozos de carne, había un gesto estúpido y cerril en su rostro gallináceo. Ella, triste y cruel, calva de plumas, no le miraba, silenciosa, aguardaba  a que estallara. Él lo sabía, le hería su silencio, que era la envoltura perfecta del odio, su silencio presagiaba hemorragias.

Ahora otro cerdo es degollado. ¿Y nosotros, que pendemos del dolor, cabezas de cerdo atravesadas por un ojo por el gancho de la sorpresa, cómo sentimos todavía los picotazos? ¿Y ustedes, qué hacen ahí, entre las muchachas rubias y el degollado?

Cinco de @jgrillo310 (John Grillo)

 

Instagram: @jgrillo310

Wikipedia: John Grillo

Gerardo Deniz: “El palíndromo es un dios”

—Según el poeta Josué Ramírez, cierta vez le escuchó decir, refiriéndose al palíndromo: “Es un dios”. ¿Qué quería decir con esto?
—Quise referirme con estas palabras al hecho de que una curiosa fuerza parece ayudar (o impedir) a la capacidad de escribir palíndromos: hay gente de todas clases y niveles a quienes, sencillamente, los palíndromos no se les dan. En cambio, a otras personas les resulta posible salir del paso con decoro. Es interesante ver la clase de churros a que este fenómeno (o lo que sea) conduce. Por supuesto, la cumbre la alcanza Darío Lancini, como en todo lo que tiene que ver con palíndromos. Pero, además, el dios del palíndromo es tan indefinible como eficaces son sus resultados. Y eso es todo.

 

Gerardo Deniz, en entrevista con Fernando García Ramírez: Letras libres, septiembre de 2004

 

El valle de los muñecos

Dos cartas y un pastelazo

El 18 de abril de 1971 Robert Bly publicó en New York Times Book Review una reseña de Configurations, la antología de poemas de Octavio Paz aparecida en New Directions. Mereció la siguiente carta de Donald Keene:

El Editor,
New York Times Book Review,
229 West 43 Calle
Nueva York , N. Y. 10036

Muy señor mío:
Leí con consternación la reseña indigesta de Configurations de Octavio Paz escrita por Robert Bly. Revela más de lo que la mayoría de los lectores quisieran saber sobre Bly pero casi nada, lamentablemente, sobre su pretendido tema: la poesía de Paz. No hace falta decir que lo obtuso de Bly no puede disminuir la importancia de Paz, pero es difícil para un admirador de la poesía de Paz no manifestar indignación. Dejo a los numerosos poetas norteamericanos que han declarado públicamente su deuda con Paz que revelen la seriedad con que planean tomar la advertencia de Bly sobre quedar “entrampados en los escenarios literarios hispanoamericanos”. Puedo decir —y Bly lo habría dicho si hubiera leído a Paz con cuidado— que Paz es, entre los poetas, el menos limitado por los rasgos idiosincráticos de un país o una civilización. Su poesía escrita en la India, generosamente representada en Configurations, ciertamente no está limitada por la “modernidad Hispano-Americana” de la que Bly se burla. Paz, de hecho, no sólo tiene un conocimiento extraordinario de la poesía india, china y japonesa, sino que ha hecho de estas tradiciones un elemento vital de su propia poesía. Bly obviamente desconfía de la experimentación literaria y, al parecer, no aprueba ningún tipo de poesía que no salga “de las entrañas”. Tiene derecho a sus prejuicios, pero lo descalifican como reseñista de un poeta que, diga lo que diga Bly, está “pensando de verdad” cuando escribe, y en una escala que debería haber movido a Bly a guardar un respetuoso silencio.
Muy cordialmente,
Donald Keene

No fue la única respuesta. Los ocho miembros del Chicago Surrealist Group le escribieron a Bly esta carta abierta:

Desde hace tiempo estamos perfectamente conscientes de que usted está entre los más despreciable de los cerdos; un enemigo de todo lo que es importante para nosotros en el mundo —el amor y la libertad, por ejemplo—; un cretino reaccionario particularmente repugnante que no merece más que ser empujado a la tumba, junto con esos ejercicios de estupidez imperdonablemente mierdas que su vanidad enfermiza lo ha llevado a confundir con la práctica de la poesía.
Pero su reseña de la poesía de Octavio Paz… excede los límites de nuestra resistencia.
Si alguna vez nos lo topamos en persona, nos proponemos corregir esa reprensible afrenta, que es la medida de su vileza.
La venganza será nuestra, pase lo que pase.

Cinco años después, durante una lectura de poemas en Chicago, Bly recibió un pastelazo en la cabeza, y una lluvia de harina y macarrones (cf.).


Octavio Paz, el diplomático

El título de este documental de Dinorath Ramírez para Canal Once es meramente “100 años de Octavio Paz”. El que le pongo a esta entrada es el que usó Jesús Silva Herzog-Márquez en su blog.

Tomás Segovia por Tomás Segovia

Documental sobre el escritor Tomás Segovia realizado por Francina Islas para TV UNAM.

The Tsunami and the Cherry Blossoms

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 31.431 seguidores