El blog de Aurelio Asiain

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Mes: julio, 2013

De nada pueden presumir los humanos

“En cuanto hubo amanecido, los monos partieron, en efecto, a la búsqueda de melocotones, frutos, hierbas aromáticas y raíces dulces. Recogieron, además, orquídeas, crisantemos y toda clase de flores exóticas y adornaron con ellas la enorme mesa de piedra que había junto al muro principal de la mansión. Fue allí exactamente donde tuvo lugar el rutilante convite de despedida. El aroma de los vinos se confundía con el de las cerezas, rojas de madurez y de lúbrica tentación, y el de las ciruelas de fina piel y pulpa dulce. A su lado se veían ramas de lechíes, algunas todavía en flor; espléndidas peras doradas, que recordaban, por su forma, cabezas de sonrientes conejos; hermosos dátiles, palpitantes como corazones de pollo recién arrancados; olorosos melocotones, dulces como el mismísimo elixir de la vida; fresas cargadas de acidez y dulzura al mismo tiempo, que traían a la memoria el ambiguo sabor de ciertos quesos y la mantecosa suavidad de la nata; inmensas sandías, cargadas del rubor de doncellas de su pulpa y de las lágrimas de azabache de sus semillas; sabrosísimas granadas, que, una vez abiertas, parecían extraños seres preñados de rubíes; “espléndidos racimos de uva, que se convertían en mosto nada más tocarlos, ahogando en su zumo, como el vino, la sed y la ansiedad; naranjas pintadas de sol, que rivalizaban en luminosidad con la amarillenta fiereza de las nueces y las almendras; toda clase de frutos, semillas y bayas llenaba, en definitiva, la espléndida mesa de mármol, que se extendía, con coqueta gallardía, paralela al muro anterior de la casa. De nada puede presumir el buen gusto de los humanos, comparado con el que aquel día hicieron gala los traviesos monos de la montaña”.

Viaje al oeste (西游记), I
Traducción de Enrique P. Gatón e Imelda Huang-Wang para la Editorial Siruela, 2009.

Constrúyase una casa móvil (por 250 dólares)

El documental de Takayahoshi Honda Cómo construir una casa móvil es una incitación a explorar la obra de Kyohei Sakaguchi, el arquitecto de Zero Yen Houses: un estudio de la arquitectura de las casas de los homeless (nunca peor dicho) de Tokio, sus peculiaridades estructurales, su economía de medios, su sentido artístico y, en último término, la visión del mundo que revelan. Aquí hay una entrevista de hace años: Kyohei Sakaguchi’s Zero Yen Project. Aquí una muestra, con buenas fotografías, de The Zero Yen House and other unimaginable habitats of Kyohei Sakaguchi. Un buen punto para iniciar el recorrido de su red en la red es, creo, la genealogía de su visión que puede verse aquí. Otro, claro, está en clásicos japoneses como Hôjôki

Rente una familia, S. A.

Rent a Family Inc. es un documental de Kaspar Astrup Schröder sobre el director de una compañía japonesa que renta familiares, amigos, colegas con los que llenar, cuando la ocasión lo requiere, los vacíos incómodos y guardar las apariencias. Él mismo cubre los suyos actuando esos papeles, de los que su familia no sabe nada.

Un neolimerick de Zaidenwerg

Había un cirujano de La Plata…

Había un cirujano de La Plata
que operaba vestido de pirata:
“Es que así me relajo
y nunca yerro el tajo”,
argüía el cirujano de La Plata.

*
Del libro de neolimericks que preparan Ezequiel Zaidenwerg y la artista Raquel Cané. Tomado del blog de Zaidenwerg.