El blog de Aurelio Asiain

Todo lo que está aquí ocupa más de 140 golpes de teclado.

Mes: abril, 2012

La dieta de Google

Dieta Google

Así alimenta Google a sus empleados

¿Qué es la divinidad?

Tomatoes on the master ceramist's table

¿Qué es la divinidad si solo puede
venir en sueños y calladas sombras?
¿No hallará en la amistad del sol, la fruta
acre y las verdes alas encendidas,
o un bálsamo o belleza de la tierra,
cosas que proteger, una idea del cielo?
La divinidad debe vivir en ella misma:
la pasión de la lluvia, la emoción de la nieve;
la queja en soledad o el júbilo sin freno
en los bosques en flor; emociones a ráfagas
en caminos mojados en las noches de otoño;
todo el placer y todos los dolores, y en mente
el tallo del verano, la rama del invierno:
son estas las medidas a su alma destinadas.

WALLACE STEVENS
versión de A. A.
— Aquí, el original y la traducción más literal de J. M. Ridao

La invención de Drexler

La espinela es la variante más popular de la décima octosilábica. Suele tomarse como canónica, y hay quienes entienden décima y espinela como sinónimos, pero hay formas distintas a la que fijó y popularizó el músico y poeta Vicente Espinel (1550-1624). La tercera de las Décimas de nuestro amor, de Xavier Villaurrutia, por ejemplo, es una espinela:

III
Por el temor de quererme
tanto como yo te quiero,
has preferido, primero,
para salvarte, perderme.
Pero está mudo e inerme
tu corazón, de tal suerte
que si no me dejas verte
es por no ver en la mía
la imagen de tu agonía:
porque mi muerte es tu muerte.


En cambio la cuarta no lo es:


IV
Te alejas de mí pensando
que me hiere tu presencia,
y no sabes que tu ausencia
es más dolorosa cuando
la soledad se va ahondando,
y en el silencio sombrío,
sin quererlo, a pesar mío,
oigo tu voz en el eco
y hallo tu forma en el hueco
que has dejado en el vacío.

En una y otra la distribución de las rimas es la de la espinela: dos series enfrentadas en espejo (abbaa/ccddc); pero solo la primera cumple con el requisito de que los cuatro versos iniciales formen una redondilla, una cuarteta de rimas abrazadas, tras la cual se desarrollan como glosa, comentario o réplica los seis versos siguientes, en una secuencia (abba/accddc) ligada a la anterior por la rima del primero, de modo que la espinela resulta divisible en dos de dos maneras, pues el corte sintáctico y el fonético ocurren en distintos puntos, que podrían señalarse así: (abba)(accddc).

A Jorge Drexler, que convalecía con una pierna rota (un día habrá que contar todo lo que la poesía le debe a las fracturas de pierna de los poetas), se le ocurrió hace ocho meses, para que cupieran en el espacio de un tuit, reducir los versos de la espinela a la mitad, pero conservando todas las rimas, volviéndolas internas, y la posición relativa del corte sintáctico, que ahora ocurre tras el segundo verso.

No hay espinela que quepa,
que yo sepa, en esta esquela.
La semiespinela ostenta
su cuenta de caracteres
que muere en ciento cuarenta.

Las rimas internas resaltan acentos habitualmente inadvertidos en los versos de arte menor, con el efecto de un enrarecimiento sonoro que molestó la primera vez que vi la estrofa. Pero hace un par de días leí este tuit:

Una frase sencillísima, de un doble sentido no inmediatamente perceptible y que coquetea sin escándalo con el vértigo y el absurdo. Supongo que fue la coma lo que desató la cadena de ecos:

Por cierto, todo es mentira:
respira conmigo el muerto.
Está despierto el dormido
que perdido me ha encontrado
no en lo dado, sí en lo ido.

Pensaba, claro, en la conversación con los difuntos del que lee al escribir, en el dormido despierto que habita cada conciencia: en Quevedo y en Villaurrutia. En la primera versión el verso final era más corto y podía leerse de ida y vuelta; en la segunda el segundo verso terminaba todavía con una coma y el tercero empezaba con una y. Los he cambiado por un punto para conservar la alusión al modelo, aunque advierto que la mayor parte de quienes han seguido la variación propuesta por Jorge Drexler lo han pasado por alto. Véanse los ejemplos que recoge Pedro Poitevin.

Mientras redacto lo anterior me entero de otra invención formal de Jorge Drexler, un juego de permutaciones. No sé más que lo que él mismo dice en el video.


La ejecución del elefante

Topsy, una elefanta india de diez metros de altura y seis toneladas, se había vuelto temperamental y en tres años había matado a tres trabajadores del circo que la molestaban. Cuando el cianuro en las zanahorias resultó tan ineficaz como el intento de colgarla, se decidió que Thomas Alva Edison la electrocutara. El anuncio de la ejecución atrajo, el 4 de enero de 1903, a millar y medio de personas a Coney Island. La muerte de la elefanta ha sido ocasión de artículos, tiras cómicas, cuentos, novelas, poemas (como los de Paul Muldoon, W. S. Merwin y George Bradley) y, naturalmente, una entrada de la Wikipedia que no registra todo lo anterior —hasta este instante— pero sí mucho más.

Yo no fui

Elefante y ballena

Itō Jakuchū (伊藤 若冲?, 1716-1800), Biombo con elefante y ballena.

Leo con sorpresa en la Wikipedia:

Debido a que cada vez más escritores utilizan las redes sociales, particularmente el Twitter, se lanzó una convocatoria para un ciclo de sesiones vía Twitter llamado «140 caracteres», por iniciativa del Instituto Nacional de Bellas Artes y con la intención de explorar «las posibilidades creativas» del medio. La primera sesión se llevó a cabo el 22 de febrero de 2011 y se denominó «La llegada de la Twiteratura».Asiain participó en estas sesiones junto a otros escritores como Alberto Chimal. Entre los tópicos a tratar estaban «La vida literaria (Twitter como herramienta social para escritores y espacio de difusión cultural)» y «Más allá de Twitter: polémicas y relación de Twitter con otras artes y medios».

Es mentira. El INBA anunció que yo participaría en esas reuniones sin haberme invitado. Publiqué entonces varios tuits advirtiéndolo pero nadie me dio una explicación, pese a que los organizadores me leen en Twitter —por eso me anotaron en el cartel, y porque más de un año antes, el 18 de febrero de 2010, había publicado una serie de tuits que se leyeron mucho sobre Twitter como espacio de literatura, idea que muchos encontraban ridícula.

Lo que a mí me parece ridículo es el término “twitteratura”, y más que tres o cuatro personas se sienten ante unas cuantas decenas para decir lo que cabría en tuits, con un público de miles, sin costo. Y sin el cobijo institucional y los mármoles. Uno de los invitados a esas reuniones escribió que ese había sido el día más importante de su vida. No lo dudo. Lamento que el argumento para convencerse de que en Twitter se puede escribir literatura sea la sanción de Bellas Artes o la de las páginas impresas de cualquier revista.

En fin. Supongo que nadie me aclarará nunca nada y la mentira de que participé en esas reuniones reaparecerá cada tanto en mi curriculum.

Irán por ti las nubes

Elephant with exploding dust, Amboseli, 2004
©Nick_Brandt, 2010


Irán por ti las nubes.
Sus dragones cambiantes,
sus elefantes,
te darán a la orilla de este río.
Irán por ti las nubes,
las mirarás conmigo.

 

A.A.

_______
Escrito primero aquí, después de leer estoesto.

Elephant Drinking, Amboseli, 2007
@Nick_Brandt

Even elephants are made of light

Even elephants are made of light

©Aurelio_Asiain
Angkor Thom, Camboya, 9 de marzo de 2009

Canción totémica del elefante

Canción totémica del elefante, por cuervo

Hace mucho tiempo
Dios creó a un elefante
Y era tierno y delicado
Nada estrafalario
Nada melancólico

En la maleza las Hienas cantaban: Eres hermoso…
Exhibían sus muecas y hocicos calcinados
Como muñones descompuestos
Envidiamos tu gracia
Al bailar entre los espinos
Oh llévanos contigo al Reino de la Paz
Oh mirada inmortal de inocencia y bondad
Líbranos de los hornos y la furia
De nuestros rostros renegridos
Estos infiernos nos consumen
Nuestros dientes son rejas
La muerte un constante enemigo
Grande como la tierra
Fuerte como la tierra.

Y las Hienas corrieron a esconderse en la cola del Elefante
Como en un paraguas de goma
Y él caminaba alegre por el mundo
Pero no era Dios no ni estaba en su poder
Corregir a los condenados
Cegados por la ira la locura
Encendieron sus bocas le abrieron las entrañas
Lo partieron en múltiples infiernos
Para gritar sus muchas partes
Devoradas, hinchadas
En una procesión de risas infernales.

En la Resurrección
El Elefante corrigió sus piezas
Ensambló patas como planchas
Y un cuerpo a prueba de colmillos
Huesos blindados, un cerebro irreconocible
Y ojos de anciano, sabios y traviesos.

Y ahora el Elefante, ingrávido y enorme,
Cruza la claridad anaranjada y la penumbra azul del más allá
Como un sexto sentido andante
Y en dirección opuesta y paralela
Al pie de un horizonte deshojado que tiembla como un horno
Van las hienas, insomnes,
Galopan entre azotes
Doblan sus banderas de parias
Contra vientres hinchados de risa putrefacta
De ronchas negras y derrames
Y cantan: «Nuestra es la tierra
Encantada, y bella
Es la infecta boca del leopardo
Y las tumbas de la fiebre
Pues eso es cuanto tenemos…»
Y vomitan su risa.

Y el Elefante canta en lo más hondo de la selva
Sobre un astro de paz indolora y eterna
Pero ningún astrónomo sabe dónde encontrarla.

TED HUGHES,

en versión de Jordi Doce,

en esta entrada de su blog.

Solo para mujeres, por desgracia

El baño público más grande del mundo, en Chongquing, China, tiene 32,290 metros cuadrados y mil sanitarios, en un edificio de cuatro pisos.

Pero, si mi olfato no me engaña, preferiría visitar el baño público individual más grande del mundo, que se inauguró el pasado 6 de abril en la ciudad de Ichihara, en Chiba, prefectura vecina a Tokio. Diseñado por el arquitecto Sou Fujimoto, tiene un solo excusado en un cubículo de cristal en el centro de un jardín de 200 metros cuadrados cercado por un muro de dos metros de altura con ciruelos, duraznos y cerezos. Pero yo no podría verlos, porque el baño es solo para mujeres. Lo cual quizá nos priva de ciertas ocasiones de iluminación.

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© Las fotos provienen de esta página, a la que se llega pulsando cada una. El video de NHK de esta nota de Felicity Hughes, @Fliss108 en Twitter.


Los monos y la luna

Sobre la historia que cuenta este video escribí antes aquí, aquí y aquí. Lo cual continuaba esto.